Otro texto de Jose...
Che, eres grande hermanazo!!!!!!!!!!!
Que pluma tan arrecha tienes viejo!!
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Primero lo primero. Sabemos que la venezolana Silvia De Freitas no las tiene todas consigo en esta segunda temporada de Latin American Idol. El año pasado ganó una compatriota (Mayré) y eso hasta cierto punto predispone la opinión de quienes le ven. Aunque sea una comparación surge. Si no, basta con ver la descarga de críticas que recibió ayer miércoles (y que se repite desde el primer concierto).
Pero ningún prejuicio o juicio justifica los agresivos dardos que le clavaron ayer. Silvia se arriesgó a interpretar "Se me olvidó otra vez", una popular salsa que le puso a prueba en géneros inexplorados durante la competencia. Le sobró, como siempre, su acaramelada voz. También dio giros acrobáticos atinados, pero el jurado intentó deshacer su show. Tan desacertado y dudoso fue el trabajo del cuarteto, que el público no dudo en abuchearle un par de veces.
Jon Secada señaló cierta desafinación, la juez invitada Susana Zabaleta le secundó y Mimí lo repitió. La audiencia pitó a los inquisidores. Nada que no hubiese pasado antes. Pero lo peor (con todo y mal sabor) quedó para el final. "Tú quieres una batería para atormentar a tus vecinos, ¿no?", dijo Sánchez como preámbulo, para luego terminar de soltar su mina antipersonal: "Pues no necesitas batería. Con lo que acabas de hacer también atormentarías a todos". Fue casi un remedo -claro, sin basamento- de los corrosivos comentarios que hace Simon Cowell en American Idol.
Es increible que una concursante que "atormente" a quien le escucha, alcance a estar entre los seis últimos finalisstas de un show que audicionó para todo un continente. ¿O no? Es increible que el público aplauda y para colmo defienda a una "tormentosa" vocalista. ¿O no? O tal vez lo sorprendente es la opinión de Sánchez, que dejó a la venezolana a punto de romper en llanto. No tiene justificación. Si no, que lo diga el público (argentino, por cierto) que no dudó en aplaudir y cuidar a la venezolana.
Habría que preguntarle a Sánchez (y al resto de sus colegas) sobre sus intenciones antes de intervenir. ¿Habrá prejuicios? ¿La polémica buscará rating y no su función de orientar al votante? ¿Será que el triunfo de otra venezolana no conviene para aumentar los niveles de audiencia en otros paises? Son preguntas que deben revolotear en la cabeza de más de uno.
P.D.> Bien por Ricardo y por Carlos, aunque quién sabe dónde vayan a parar. A este paso, tal vez se despiden y vemos al cuestionado Arquimedes en la final. ¡Susto!
Pero ningún prejuicio o juicio justifica los agresivos dardos que le clavaron ayer. Silvia se arriesgó a interpretar "Se me olvidó otra vez", una popular salsa que le puso a prueba en géneros inexplorados durante la competencia. Le sobró, como siempre, su acaramelada voz. También dio giros acrobáticos atinados, pero el jurado intentó deshacer su show. Tan desacertado y dudoso fue el trabajo del cuarteto, que el público no dudo en abuchearle un par de veces.Jon Secada señaló cierta desafinación, la juez invitada Susana Zabaleta le secundó y Mimí lo repitió. La audiencia pitó a los inquisidores. Nada que no hubiese pasado antes. Pero lo peor (con todo y mal sabor) quedó para el final. "Tú quieres una batería para atormentar a tus vecinos, ¿no?", dijo Sánchez como preámbulo, para luego terminar de soltar su mina antipersonal: "Pues no necesitas batería. Con lo que acabas de hacer también atormentarías a todos". Fue casi un remedo -claro, sin basamento- de los corrosivos comentarios que hace Simon Cowell en American Idol.
Es increible que una concursante que "atormente" a quien le escucha, alcance a estar entre los seis últimos finalisstas de un show que audicionó para todo un continente. ¿O no? Es increible que el público aplauda y para colmo defienda a una "tormentosa" vocalista. ¿O no? O tal vez lo sorprendente es la opinión de Sánchez, que dejó a la venezolana a punto de romper en llanto. No tiene justificación. Si no, que lo diga el público (argentino, por cierto) que no dudó en aplaudir y cuidar a la venezolana.
Habría que preguntarle a Sánchez (y al resto de sus colegas) sobre sus intenciones antes de intervenir. ¿Habrá prejuicios? ¿La polémica buscará rating y no su función de orientar al votante? ¿Será que el triunfo de otra venezolana no conviene para aumentar los niveles de audiencia en otros paises? Son preguntas que deben revolotear en la cabeza de más de uno.
P.D.> Bien por Ricardo y por Carlos, aunque quién sabe dónde vayan a parar. A este paso, tal vez se despiden y vemos al cuestionado Arquimedes en la final. ¡Susto!

1 comment:
Hola, soy Amalia y vi un blog que publicaste de porqué te gustaba ser venezolano y pensé que tal vez me podrías ayudar. Soy colombiana, todavía estoy en el colegio dónde se hace un simulacro de la ONU, yo voy a ser la delegada de Venezuela, y necesito, si es posible, que me des razones para "enamorarme" de tu país para que yo pueda hacer que otros se enamoren de él también. Sería genial que me enviaras algún correo a amalia.escobar@gmail.com. Siento mucho quitarte tu tiempo pero si lo piensas es para una buena causa, gracias.
P:D: también me gusta Latin American Idol
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